Presentación

Se desconoce el año exacto del nacimiento del autor de este libro virtual. Juan de Loxa nos decía no hace mucho que había decidido quitarse 30 años de un golpe para acomodar su edad literaria con su edad cronológica, lo que nos hace sospechar que el poeta granadino tiene actualmente entre 26 y 28 años. Ha publicado en ese tiempo unos cuantos libros de poemas, unos cuantos discos, estrenado en algunos teatros y escrito algunos amores de su vida.

Ha publicado en ese tiempo unos cuantos libros de poemas, unos cuantos discos, estrenado en algunos teatros y escrito algunos amores de su vida.

Juan de Loxa autoriza que digamos que inició el programa radiofónico Poesía 70 y la revista del mismo nombre en los albores del mayo francés y que No es Dauro todo lo que reluce es es título de una especie de diario o memorias en las que cuenta su relación con Granada, con sus amigos o enemigos, testimonio de una época apasionante y despiadada.

HEREDEROS DE JUAN DE LOXA

Comisión de Herederos de Juan de Loxa, reunidos en una sesión ordinaria las pasadas Navidades, para decidir el futuro de su legado

Comisión de herederos de Juan de Loxa, posando en el balcón de su domicilio granadino, frente a la Torre de la Vela.

AUTOBIOGRAFÍA

KODAK

Ojos Míos Amados han venido para hoy hacerme
una fotografía
Qué triste flash flash flash llegar tan de repente
Y no haber dado cuerda suficiente a la sonrisa de
ahora

No vuelvas nunca desnudo No tus brazos extendidos
No sándalo
En las axilas Ante la lente de Ojos Míos Amados
He mirado mi corazón que es "dios de la aventura"
Y ha girado veloz aquel molino tuyo en lucha de
azucenas

Puedo jurar que surge del Amor este reOjo que
todo purifica
Renovando cl color a los muchachos de mi isla
temerosa

Vanse por los mares todo el ejército de imágenes
que arrojo

Por encima del hombre que ruge al rojo torbellino
encendido
Del salvavidas que arde tímidamente bajo el foco
y revela
incandescente el gesto y perdida la aurora navegable

Supervivientes Míos panza a la muerte Ojos fijos
Amados,
Qué de repente quieto y parpadeo al techo flash
ya nunca
No ahora sonrisa Sí un gusano de luz en el ombligo
Y dios
Dios dios cínicamente al fondo rizándose los
párpados.

Del libro Christian Dios en cada rincón de mi cuerpo
Pags 11-12.